Los fallos más habituales en el CUE tienen solución si se actúa a tiempo. Destacan: catálogos duplicados de parcelas y productos, datos incompletos (operario, equipo, lote), incoherencias con RETO, y falta de evidencias GIP. Para evitarlos: estandariza nomenclaturas, crea plantillas por cultivo y conecta el inventario a las compras reales. Define roles claros (quién registra, quién valida) y cierra mensualmente el cuaderno para detectar huecos. Mantén actualizado el registro de maquinaria (ROMA) y la formación de aplicadores. Configura alertas de plazos de seguridad y restricciones por materia activa. Por último, realiza una auditoría interna antes de inspecciones: cruza CUE con albaranes, partes de campo y ROPO. Con estas prácticas, transformarás el CUE en una herramienta útil y fiable, lista para 2026 y 2028.
Hombre con tablet en campo